Medardo Arias Satizábal se presentó en FilCali

Sigo ahí, sesenta y nueve años después
sin guarecerme de los recuerdos.
Estoy desnudo debajo de ellos,
escribo con esta tinta
mezcla de combustible
pitos de remolcador
sangre, lágrimas y pájaros difuntos.

M.A.S.

En la Feria Internacional del Libro de Cali 2025, que tiene a Colombia como país invitado este año, el domingo 26 de octubre se realizó en el auditorio Colombia, el lanzamiento del nuevo libro de poesía de Medardo Arias Satizábal A este lado del estero, editado por Ser Zanja, editorial caleña que sueña con abrir caminos para sembrar historias potentes.

Manuela López de Mesa, codirectora de la editorial, presentó a los invitados: Pilar Hung, periodista con amplia trayectoria, quien desde el 2007 dirige Cali TV, donde además es la anfitriona del programa Generación R deleitando todos los jueves a los amantes de la balada romántica, y Medardo Arias Satizábal, una de las voces literarias representativas del Pacífico colombiano. Su literatura ha inspirado obras teatrales y musicales en Delirio (2019) y el Festival Petronio Álvarez (2018), del cual fue uno de los fundadores. Autor de las novelas Jazz para difuntos (1993), Que es un soplo la vida (2000), El chachachá del diluvio (2018), y El infierno y la nieve (2020), así como el libro de ensayos Palabra Afroamericana (2012). En 1982 recibió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, como Mejor Investigación por sus crónicas que luego fueron compiladas en el libro La verdadera historia de la salsa (2012). En 1984 recibió el premio de poesía Antonio Llanos y en 1987 el premio Nacional de poesía de la Universidad de Antioquia con el libro Luces de Navegación. En 1989, su libro Las nueces del ruido, diseñado y publicado por el maestro Omar Rayo, recibió el Premio de Poesía de la Universidad Cartagena de Indias.

Pilar Hung fue tejiendo la conversación para recorrer los siete puertos que conforman el libro: Faro en la niebla, Agua que has de beber, Amarte para mí fue religión, El oro del moro, Indicios del despojo, Puzolana y Translations. Sobre el primero, el maestro Arias nos comparte que está dedicado al Pacífico y sus recuerdos de infancia, y afirma que él, al igual que sus ocho hermanos, se siente orgulloso de pertenecer a este territorio, contando con una familia extendida por Buenaventura, Tumaco y Barbacoas. 

Hung le preguntó a qué aludía él con el título del libro, y Arias nos compartió que más que ser un lugar, para él es una metáfora de la vida y la cultura distintiva que lo ha atravesado, forjando los sueños que lo han guiado.

De este puerto el maestro Arias leyó De lo remoto (p. 21) y El paso de los meros (p. 23). Aquí reproducimos unos fragmentos:

DE LO REMOTO


Si de algo remoto hablamos
es del canto del gallo;
esa canción monótona
funda la mañana bíblica
siembra incertidumbre
en el reo que espera ver
amanecer
de cara al huerto.


EL PASO DE LOS MEROS


Campana metálica
los anzuelos castigan
el tubo del oleoducto
que cruza el océano.

Serpiente sumergida en la niebla
los martillos hieren el oído
los meros pasan dando coletazos
entre una asfixia de insecticida
bajo la herrumbre donde gotea
el aceite sucio del litoral.

Pilar compartió su sorpresa tras haber encontrado en el último poema de esta sección, una oda al cementerio chino de Buenaventura. Medardo contó de su cercanía con la colonia china en Buenaventura pues la familia Moy, quienes tenían un restaurante, arrendaban la parte de abajo de su casa familiar y llegó a tener como primera novia a una de sus hijas. Medardo visitó en dos ocasiones el cementerio: con la muerte del patriarca de los Moy, y con la muerte de una de sus hijas, por un accidente en el mar. Hablando de la colonia china, Medardo recordó a Targelia Lam, bibliotecaria del colegio Pascual de Andagoya, quien fue una maestra que le enseñó mucho de literatura, le prestaba libros para que pudiera leerlos en casa. Gracias a ella, y a la amplia biblioteca del colegio, conoció a Ortega y Gasset, la literatura rusa. Apartes del poema Cementerio chino (p. 63)

CEMENTERIO CHINO


El óxido de vapores viejos
encarna en los lirios pútridos
de una vaga memoria que pelecha en las lluvias.

Desde Cantón, desde la niebla de Shanghai,
acribillada de juncos
el grito de los navíos viaja hasta las tumbas
en este ocaso de campanas que tocan a muerto
en los monasterios de las breñas altas.

Así, llegamos al segundo puerto, “Agua que has de beber”.

— ¿A qué se refiere con el título? le pregunta Pilar.

— …es como un contra para el dicho popular: “Agua que no has de beber…”, más bien habla de eso que nutre, que hace bien y merece la pena quedarse.

 Aquí Pilar leyó apartes de Canción (p. 71):

CANCIÓN

Para mi casa quiero
una botella de estrellas
un capuchón de verdugo
una lata de sardinas.

Para mi casa quiero
una rosa mañanera
un trino de pirulí
una ventana serena.

Al llegar al tercer puerto, dedicado a su extinta esposa Lise Waxer (1965-2002), etnomusicóloga canadiense quien conoció en Cali, y con ella luego vivió en Toronto (Canadá), y luego Hartford (Connecticut). Medardo escribe en el prólogo: “Su paso por mi vida fue fugaz y maravilloso al tiempo. Ella vino a Cali y me izó en sus alas como un ángel, para llevarme a su mundo de abuelos cantoneses, de abuelos judíos asquenazis procedentes de Ucrania. Nuestra comunión de amor vivirá por siempre en este libro.” Entre los poemas dedicados a ella incluye Antes del otoño (p.101).

ANTES DEL OTOÑO

Deja que el silencio caiga
sobre todas tus cosas, que el polvo,
harina de los muertos
se pose sobre cada libro
y en cada milímetro del espacio que habitas.

Escucha cómo se abate el viento
contra las ramas del árbol
ahora que la luz ha descendido
para inaugurar el otoño.

Escucha atentamente
cómo gotea el agua en la canilla
cómo el reloj te anuncia
la música de un tiempo que no volverá.

Medardo leyó el poema Tangerine Nights (Noches anaranjadas, p. 105):

TANGERINE NIGHTS

Y estoy de pronto entre las noches anaranjadas
donde la nieve hace su oración de silencios
su letanía de tenues pisadas
hielo cernido en millones de volutas de seda
que piden callar a los grandes rumores,
a los cercanos y lejanos
a la voz rocosa del Atlántico norte
que trae sal en el viento,
al fondo iluminado
verde y azul
del Mar de los Sargazos,
y a esa música imperfecta que sube de la ciudad
y de las calles.

Cerca de aquí duerme el monstruo
la Nueva York del cuento
la del acero ensangrentado
la nieve también ora por ella
mientras crepita nuestra cocina
porque el pescado canta
en el aceite de oliva
y las ventanas traen viejas canciones de cuna.
Nuestro amor es sereno como estas noches rosadas
cuando la tierra es un templo blanco,
flauta dulce llamando al sueño
y al abrazo.

Hartford, 1997.12.11

La segunda estrofa de este poema, fue una imagen que le llegó a Medardo en sueños: “la Nueva York del cuento, la del acero ensangrentado”. Una imagen que ahora la ve premonitoria de los atentados que sufrió Nueva York, la fatídica mañana de septiembre 11, 2001.  

Aquí, Medardo recalca la importancia de los sueños, tanto en la vida como en su poesía, y que mucho de la vida es posible en tanto que nace de un sueño, ese que soñamos del otro lado del estero. A propósito de los sueños, cuando llegan al puerto El oro del moro, Medardo cuenta cómo en el poema Cartagena y Lisboa (p. 159), al estar apreciando la bóveda de una catedral en Lisboa con su decoración marina, él sintió una sensación total de dejà vu:

CARTAGENA Y LISBOA

Brillo del rojo
en años repintado
ahumado al traqueteo de los tranvías,
va al insoslayado muelle
donde un velero del tiempo de la malaria
en casa se ha convertido.

Tiestos de rosas y cortinas
florecen en el ojo de buey a popa,
y esa ventana donde un niño agita la mano
y un hombre bebe café
y fuma su pipa.

Sobre la tierra tantas veces vista
ahora florecen las miasmas de una basílica
venida del fondo del océano.
Viandantes fantasmales
se han detenido ante el resplandor que emanan
cruces y vitrales, entre la grasa fría de un cetáceo
soñado en los laberintos abisales.

El tiempo se quedó corto para recorrer todos los demás puertos, el último poema que leyó Medardo, inspirado en su infancia y muy especialmente en su abuela Rosa Helena, lo dedicó a sus hermanos y familiares presentes:

MEMORIAS DE ROSA HELENA

…Rosa Helena guardaba ahí sus imperdibles,
sus grandes aretes de oro barbacoano
y trozos de cabello de cada uno de sus nietos
atados con cintas que expelían un viejo aroma
de rosas marchitas.

Ella se fue un día y nos dejó su risa
su tabaco a medio fumar
y esa rochela de los sábados
después de probar su medio vaso de aguardiente.

También un retrato,el del Coronel Rubén Salinas, su padre
muerto en la batalla de La Viciosa,
en la Guerra de los Mil Días.

Ella inventó para él un fin noble;
siempre nos dijo que lo engulló una ballena.
Si nos atenemos a la historia de Jonás,
todavía esperamos su regreso.

Al cerrar la conversación Pilar dio paso a las preguntas del público…

Desde Ser Zanja queremos agradecer a Pilar y al maestro Medardo, también darle las gracias a Jenny Vilá y a la galería que lleva su nombre por permitirnos usar en la portada esta bella pintura de Noé León, esta obra fue propiedad de su padre, Eduardo Vilá Fuenmayor, creador y fundador de La Cueva en Barranquilla. También, agradecemos a Paola Guevara, por extender la invitación de este espacio en FilCali 2025, y a todo el equipo del auditorio Colombia por su amabilidad. Durante la feria el libro estará disponible en el stand de la librería Oromo.
⟪A este lado del estero⟫ por Medardo Arias Satizábal,
264 pg, 24×14.8cm, impreso en Colombia.

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DE LA CRÍTICA

“Que grata experiencia ver nacer un libro y además uno
tan lleno de poemas bellos como A este lado del estero
del gran escritor y periodista Medardo Arias-Satizábal,
libro con el sello de la editorial Ser Zanja.

Anoche tuve el privilegio de presentarlo en el auditorio
Colombia, ante los asistentes a la Feria Internacional del
libro en Cali 2025, evento que merece todos los aplausos
por promover la lectura.

Fué un deleite escuchar de Medardo sus anécdotas y sus
poemas. Una de las voces literarias mas representativas
de nuestro querido Pacífico colombiano”

Para mí casa quiero amplia la risa,
alto el canto,
un pan redondo,
una luna.

Pilar Hung, periodista, directora de Cali TV

«Para mí Medardo Arias es uno de los mejores poetas colombianos. Cuando leí su libro Luces de Navegación, sentí que estaba ante un poeta grande, ante un gran escritor. Fui un lector asiduo de ese libro, yo viví en el Pacífico, entonces para mí fue muy especial leerlo porque conocía todas esas palabras, conocía esos ritmos, conocía las palabras de las frutas, el caimito, los alachos, todas las cosas de que él hablaba, los aguaceros pepiados, las hojas de la malanga, que dicen en un poema que eran como orejas de elefante. En fin, yo entendí ese mundo, lo vi muy bien dicho, muy bellamente dicho, y desde eso, estimo muchísimo a este poeta».
José Zuleta, escritor

PRENSA

Medardo Arias regresa a la poesía con ‘A este lado del estero’, el nuevo libro que presentará en la FILCali, por Luis Carlos Bermeo, El País de Cali, 2025.10.24

Medardo Arias Satizábal es portada de El Relator, edición No. 3, oct 2025

SZ Entrevista: Próximamente Medardo Arias Satizábal @ FilCALI 2025

⟪A este lado del estero⟫ se presentó en FilCALI, 2025.10.29